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Cenizas del Amor

Con tu sonrisa discreta, mi corazón y mis ojos se turbaron; hiciste que las flores dancen y que la luna cante. No quise decir nada, no pude decir nada; ya que mis palabras en suspiros se escuchaban. Hiciste un remanso del tiempo; hiciste que los luceros quemaran y vibraran. Invadió en mí,  el deseo de encontrar reposo en el calor de tus labios, de tejer con mis brazos un lecho embriagado de tu fragancia  y  con encanto ver el reflejo del alba en tu mirada. Pero hiere cada día el terso recuerdo de tu voz que enfrasca las cenizas del amor, hiera cada día la dulce memoria que hace eco a un te amo sin adiós. -Daniel C.

Noche de Plata

Noche de plata, en reflejos se parte la luna. El eco del amor se estremece entre los árboles;  un sentimiento que vaga en corrientes de pasión  me arrastra a la fragancia donde mi piel se viste de tu olor. Astros pintan nuestra velada;  una gala vislumbrada entre ramas.  Las voces que palpitan y desabrigan; susurros abren surcos en el corazón  incrustan e inundan el te amo sin compasión.  Sueña conmigo que soñare contigo,  busquemos los misterios, andemos por el mundo y muramos al miedo  Que en tus ojos el futuro se destila,  promesa del cielo, escultura viva. -Daniel C.

Del Amor a la Muerte

Tus ojos traicionaron lo que en mi vivía, en fuego se consumió la vida. Muerte lenta fue mirarte, muerte dulce soñarte. Me entregué al sufrimiento, a la tentación,  me entregué a amarte. Tus labios me condenaron al encierro, aniquilado por el delirio, ahogado en sueños. Bajo rosas e ilusiones en eterno descanso me encuentro En el amor caí...  En el amor morí... -Daniel C.

El Fuego de Ciudad

S e adentra el fuego en mis venas, las cortinas arden, los ojos queman. Solo una vez fui  y desde ahora ya no seré; no hay río que apague una endemoniada hoguera; necesito tu aliento que me vuelva a la vida. Dame el agua de los cielos  y moriré al dolor, dame tu agua,  deja que me ahogue en tu paz o por lo menos dame de tu brisa  para sentir alivio. Rujo como las olas,  me quejo como las edificaciones que se derrumban; clamo para que me den muerte, clamo para que me den alas para volar, clamo para que me den un destello de luz que me lleve a la libertad. -Daniel C.

Locura, Miseria y Guerra

Demencial locura; asechan a mis ventanas, mi lecho ya no es paz, mi lecho no tiene cordura. Los niños brincan sobre charcos de lagrimas y penas; estamos atados al odio, nos ahorcan las amarras de la guerra, convertimos nuestro patio en campo de batalla. No hay lazo que una a dos extremos, solo contienda que nos separe. No hay rastro de paz que gobierne en la tierra sino solo heridas y miserias. Daniel C.

Aroma en el Sueño

Dulce veneno  clavas en mi estacas sin compasión, desgracias es lo único que cultivo del suelo cuando en mi duerme un disgusto dolor. Traigan a mi medicina del bosque  y un poco de amor, porque el encierro me quita el calor. Los sueños son la libertad, un respiro con aroma a vida, un recuerdo del pasado dentro de esta oscura prisión; en mis sueños te rodeo en mis brazos, en ellos te miro  y te digo una vez mas te amo. Daniel Cascante.

Bello Lugar

Mi lugar Quien sopla las latas de zinc? Quien juega con las hojas de los árboles  soltando aroma fragante de naranjo?  Sombras ladran al viento y reclaman por pan  violentan a los portones  reinan su pedazo de cielo como león de selva  y sin importar de las bestias malolientes;  rebasan la risas, carcajadas, los chismes de ventana a ventana, alegrías  y los pelotazos a las puertas vecinas que golpean con voces por los estruendos de una pasión.  Suenan las ruedas que desgastan el asfalto,  suena las carcachas de segunda presumiendo del ruido. De noche, un claro de luna  pintado en el cielo y  estrellas que se visten de gala; tiempo en que los demonios aruñan los techos  quienes se esfuman por temor a la luz del alba.   Un sol que no apaga el frío  extiende sus brazos sobre las montañas  que anuncian la mañana al madrugador  yigüirros y gorriones que revolotea...